Pintura y color
Mira el auto de lado y en diagonal. Un panel con un tono o brillo distinto suele indicar repintado. En 145 inspecciones de BEC entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026, el 24% tenía repintados o diferencias de pintura.
Una lista práctica para revisar exterior, interior, motor, prueba de manejo y papeles antes de pagar. Úsala en orden y anota todo lo que encuentres.
Somos los primeros en auditar la inspección con Claude. El inspector pone su nota y la IA pone la suya, analizando las mismas fotos con la marca, el año y el kilometraje del auto. Si no coinciden, te explicamos por qué.
IA · El espesor visible en la foto es consistente con la estimación del inspector. Coincide.
IA · Dibujo estimado en 4,5–5,0 mm sobre 8,0 de fábrica. Quedan 15.000–20.000 km antes del mínimo legal: bajo un punto por vida útil.
IA · Masilla en dos paneles contiguos del mismo costado apunta a un impacto lateral menor. Recomendamos pedir el detalle del trabajo.
La revisión empieza antes de la visita. Pide la patente, el año, la versión y el kilometraje por escrito. Con la patente puedes sacar el certificado de anotaciones vigentes en el Registro Civil y confirmar quién es el dueño y si el auto tiene prenda o prohibiciones.
Pide ver el auto de día, con buena luz y en seco. La lluvia y la noche esconden diferencias de pintura, abolladuras y fugas. Pide también que el motor esté frío cuando llegues: un auto que ya viene caliente puede esconder problemas de partida o humo al encender.
Lleva una linterna, un paño, un imán pequeño envuelto en tela y, si tienes, un escáner OBD2. Anota todo en el celular con fotos. Revisar con calma toma al menos una hora; si el vendedor te apura, eso ya es información.
Mira el auto de lado y en diagonal. Un panel con un tono o brillo distinto suele indicar repintado. En 145 inspecciones de BEC entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026, el 24% tenía repintados o diferencias de pintura.
La separación entre puertas, capó, tapabarros y maleta debe ser pareja a ambos lados. Una separación más ancha o torcida sugiere un golpe mal reparado.
Revisa bajo las puertas, los pisos, los bordes de los tapabarros y la tapa de la maleta. El óxido superficial se trata; el óxido que perfora no.
Cada vidrio trae un año de fabricación grabado. Si uno es distinto al resto, fue cambiado. Focos opacos o nuevos solo de un lado también cuentan una historia.
Mira la profundidad del dibujo, el desgaste parejo y la fecha de fabricación en el costado. Un desgaste solo por dentro o por fuera apunta a problemas de alineación o suspensión.
Por entre los rayos de la llanta se ve el disco. Un borde marcado o surcos profundos indican que el disco está gastado.
Confirma que estén la gata, la llave de ruedas y la rueda de repuesto en buen estado. En esas 145 inspecciones, el 10% de los autos no tenía gata o herramientas.
Volante, pomo de la palanca, pedales y asiento del conductor gastados en un auto con pocos kilómetros son una señal de alerta.
Olor a humedad o alfombras húmedas pueden indicar filtraciones o un auto que estuvo bajo agua. Levanta las alfombras y revisa la maleta bajo la rueda de repuesto.
Al girar la llave, todas las luces del tablero deben encenderse y luego apagarse con el motor en marcha. Una luz de check engine que nunca se prende puede estar desconectada.
Pruébalos en todas las velocidades. El aire debe salir frío en pocos minutos.
Prueba cada botón, uno por uno. Las reparaciones eléctricas suelen ser caras y lentas.
Tira de cada cinturón y revisa que se retraiga. La luz de airbag encendida es motivo para no comprar sin un diagnóstico.
Mira bajo el auto y alrededor de la tapa de válvulas y el cárter. En 145 inspecciones de BEC entre noviembre de 2025 y septiembre de 2026, el 18% tenía fugas o sudaciones de aceite.
Saca la varilla. Aceite muy negro y espeso indica mantenciones atrasadas; una textura lechosa puede indicar mezcla con refrigerante.
Con el motor frío, revisa el depósito. Debe estar en nivel y sin restos de aceite ni espuma.
Busca grietas, mangueras resecas o abrazaderas nuevas en un solo punto, que pueden indicar una reparación reciente.
Revisa la fecha, los bornes y si el motor parte con fuerza. En esas inspecciones, el 17% de los autos tenía la batería débil.
El motor debe partir sin esfuerzo y sin humo persistente. Humo azul sugiere consumo de aceite; humo blanco espeso y constante, problemas de refrigeración.
Conecta un escáner y busca códigos activos, pendientes y monitores incompletos. El 8% de los autos inspeccionados por BEC tenía códigos de falla activos.
Incluye calles lentas, una avenida y, si puedes, un tramo de autopista. Así el motor llega a temperatura y aparecen ruidos que en frío no se oyen.
Golpes en lomos de toro o baches apuntan a la suspensión. Zumbidos que cambian con la velocidad pueden ser rodamientos.
Frena firme en un lugar seguro. El auto no debe irse hacia un lado ni vibrar el pedal. En las inspecciones de BEC, el 69% tenía pastillas de freno con desgaste a considerar.
En manual, los cambios deben entrar suaves y el embrague no debe patinar. En automática, los cambios no deben dar tirones ni demorar.
En una recta plana, el auto debe seguir derecho. Si se va hacia un lado, puede ser alineación, neumáticos o algo más serio.
Con el motor caliente, mira otra vez si hay fugas, olor a quemado o luces en el tablero.
Confirma que el vendedor sea el dueño inscrito y que no haya prenda, prohibición o embargo.
Debe estar vigente y a nombre del auto correcto. Sin él no puedes circular.
Es obligatorio y se exige para sacar el permiso de circulación.
Revisa la fecha de vencimiento. En esas 145 inspecciones, el 57% tenía algún papel vencido o por vencer (permiso, SOAP o revisión técnica).
Consulta el registro de multas no pagadas. Las multas pendientes impiden renovar el permiso de circulación.
Un libro de servicio con timbres o facturas ordenadas vale mucho. Su ausencia no descarta el auto, pero obliga a revisar con más cuidado.
Si no tienes tiempo o no quieres arriesgarte, en BEC hacemos la inspección pre compra a domicilio en Santiago: entre 60 y 90 minutos, más de 100 puntos, escáner OBD2, medidor de espesor de pintura, prueba de ruta y verificación legal. Recibes el informe web con fotos el mismo día, con cada punto verificado además con IA. Hay tres planes: Star ($50.000), Drive ($63.000) y Master ($70.000, que incluye el informe Autofact). Te atienden los dueños.
Una revisión completa, con exterior, interior, motor, prueba de manejo y papeles, toma entre una hora y una hora y media. Si la haces tú por primera vez, es probable que te tome más. Evita revisar apurado o con poca luz, porque ahí se pasan por alto los detalles importantes.
Que los papeles estén limpios y que la estructura no tenga daños de choque. Un motor o unos frenos se pueden reparar con un costo conocido; un auto con prenda, con dueño distinto al vendedor o con largueros dañados es un problema mucho más difícil de resolver.
Sí. Buena parte de la revisión es observar con calma: pintura, luces entre paneles, desgaste interior, fugas, luces del tablero y papeles. Lo que no puedas evaluar, como el estado interno de la caja o la estructura, conviene dejarlo en manos de un mecánico o de una inspección profesional.
Sí. Con el motor frío puedes ver cómo parte, si sale humo al encender y si hay ruidos que desaparecen al calentarse. Si llegas y el motor ya está caliente, pregunta por qué y, si puedes, vuelve otro día o espera a que se enfríe.
Te confirmamos hora y lugar el mismo día. Si prefieres, escríbenos directo al WhatsApp.
Una inspección cuesta mucho menos que la reparación que no viste.